Recomiendo
este destino a todos los amantes de la historia y del arte, aquí encontraran más
de lo que esperan, se llenarán de imágenes que nunca olvidarán... si usted es de los que cree que Las Vegas es el destino perfecto, Egipto
no es para usted. Uno es el Egipto de los Faraones y otro es el Egipto del Islam…
aunque no es posible aislarlos, la historia antigua no tiene nada que ver con
el Egipto de hoy, es como si esos seres míticos, que se inmortalizaron en estatuas
gigantes, hubieran desaparecido sin dejar
rastro… ir a Egipto definitivamente vale la pena.
El Cairo… Shock
cultural … ciudad caótica, gris, rara, con
mucha pobreza, tiene barrios interesantes en el centro, pero son un poco
decadentes, hay que empelicularse para encontrarle el gusto. Existe una ley que exime de impuestos a las
casas y edificios que todavía estén en construcción, entonces se ven zonas
llenas de edificaciones a medio terminar, con unos pisos habitados y otros llenos
de escombros … fatal! Es una ciudad
que recibe gente de todo el mundo, tiene centros comerciales con todas
las marcas, al lado de hoteles
estrafalarios y zonas de entretenimiento, como el hotel y mall Intercontinental
"Citystars", al mejor estilo new rich occidental, esto es tal vez lo
menos interesante de la ciudad….
Lo
que encontré alucinante de la ciudad fueron sus magníficas mezquitas, construidas
desde el año 1200, sus fachadas son casi
como filigrana labrada sobre piedra, la
arquitectura es deslumbrante, la
mezquita Al – Rifai, tiene justo al lado
la mezquita del Sultan Hassan, las fachadas son impresionantes, una vez adentro
solo me provocó estar en silencio, sentarme,
ver el sol reflejándose en los mármoles de los patios, sentir el aire de otro tiempo… los
pisos y alfombras son impecables, cuelgan
lámparas de aceite, que dejan ver una caligrafía muy bella con los textos del Corán…allí sentí la fe ancestral de hombres muy lejanos… wow… casi que sentí también
la presencia de Dios…
al salir justo enfrente esta la mezquita de Mohamed Ali,
dentro de una ciudadela, forrada en mármol y alabastro… estas mezquitas realmente
superan cualquier expectativa… definitivamente lo mejor de la ciudad… de allí
cualquier taxi lo lleva al gran bazar Khan il Khalili, un laberinto de tiendas
de ropa, piedras, especias, y un poco de todo… el ambiente de un bazar tiene
mucha acción, es excitante, hay zonas
donde se vive el medio oriente en pleno, pero hay otras donde uno se siente en
San Adresito, en Tepito… salvo la puerta de entrada, son toldos y toldos a los
que no les encontré mucha gracia, con nada que valiera la pena para comprar…en
cambio al lado del bazar, esta la
hermosísima mezquita de Al Azhar… hay que entrar, es una universidad de estudios teológicos que
funciona desde el año 975… Es divina… de
nuevo me dejé seducir por su arquitectura y ambiente místico…


En la noche el Nilo
resplandece en medio de la tercera ciudad más grande del mundo y la más grande
de oriente; en los mejores hoteles y restaurantes hay shows con la
famosa danza del vientre y bailes típicos… es divertido…un poco turístico ,
pero le pone sabor a la noche… yo no le dedicaría más de 3 días al Cairo.
Para
llegar a Las pirámides se atraviesa
la ciudad entre polvo, pobreza y caños sucios, llegando a las afueras, como a barrios de invasión, como a comunas, y entre
los edificios a medio construir, aparece al fondo Keops, mausoleo misterioso
que todavía nos deja sin aliento. Afortunadamente
alrededor de las pirámides termina la colonización de los barrios, y hay un
pedazo de desierto que aún no ha sido invadido, dejando espacio suficiente para
sentir la grandeza de Egipto del 3500 A.C… Nada de lo que se diga, describe la sensación de ver en vivo esta
maravilla del mundo, ahí están Keops,
Kefrén, Micerino y la misteriosa esfinge
con cara de hombre y cuerpo de felino, el viaje se pagó!!! … es el típico registro fotográfico con un fondo alucinante…
Por
todo piden dinero, así que ignore a todos los que se le acercan a ofrecerle cosas,
o se le pueden pegar hasta cansancio, si quiere puede ingresar a la pirámide de
Keops y sentir su poder magnético, la entrada es estrecha y oscura, no es un
camino fácil… no es apto para claustrofóbicos… yo no me arriesgué. Hay un show de luces y sonido en la noche,
recomiendo dejar este tipo de shows para más adelante en el crucero por el Nilo;
no recomiendo ningún hotel cerca a las pirámides, están muy lejos y la zona es
muy fea. Luego de
2 o 3 horas se está listo para
regresar al centro y visitar el Museo
Egipcio, un sitio donde se disfruta al máximo una colección de piezas,
objetos, esculturas y claro, la famosa Tumba
de Tutankamon, un rey que nos dejó pectorales y máscaras
en oro con alegorías a los dioses, al sol, a la luna, con incrustaciones de
lapislázulis, turquesas, y cornalinas… todo brilla en una exhibición
maravillosa, no me imagino como serían las tumbas de los grandes faraones,
algunas deben estar colgadas en castillos, villas y apartamentos en Londres,
Paris, Berlin y New York... Este es un gran museo, que deja ver la sofisticación
en el estilo de vida de los egipcios y su profunda obsesión con el mas allá,
con la vida después de la vida.
Abusimbel, se toma un avión para llegar al gigantesco lago artificial Nasser, allí muy
cerca Ramses II, el más grande faraón de la historia, ordeno construir
unos gigantes en piedra de más 30 metros,
mostrando un poderío y grandiosidad que se resisten al paso del tiempo... casi
me muero de emoción frente a estos colosos… el templo de un grande y de su amada
esposa Nefertari, construido 1500 antes de Cristo. Hoy se reflejan sobre el lago en un paisaje
espectacular, Abusimbel es un símbolo de la increíble obra de salvamento de los
templos Nubios amenazados por la creación del lago. Este es el
mejor sitio para ver el espectáculo de luz y sonido en la noche, aunque
es un poco “Disneyland”, las luces de colores realzan la arquitectura de forma
muy especial, las estatuas y obeliscos cobran vida, los dioses aparecen
misteriosos entre la penumbra, es muy lindo.

Crucero por el Nilo, los barcos de rio son pequeños, todos son del mismo tamaño, la diferencia está en que sean 4 o 5
estrellas, esto se nota en el lujo de los enchapes y acabados, pero al final
todos no tienen más que un buen bar, un salón
comedor cómodo y sillas dispuestas con carpas en el último piso; la vista de la
rivera del rio es inolvidable, las
habitaciones son muy pequeñas y el baño es diminuto, nada grave…. La comida del
barco es abundante y esta bastante bien si se viaja en un 5 estrellas Premium, pero
OJO, vi a mucha gente intoxicada por
el agua, recomiendo evitar al máximo las ensaladas, frutas, jugos o cualquier
tipo de alimento que no sea cocido o frito, hay que lavarse los dientes con
agua embotellada, con esas precauciones todo funciona de maravilla.
Todos los
días se sale en la mañana a visitar un templo, en la tarde se regresa al barco
y en la terraza del último piso, se puede disfrutar de un té o un buen vino
blanco frio mientras el barco navega por este rio azul profundo, al fondo filas
de palmeras adornan el paisaje que florece en medio del desierto... el barco va
parando en templos que se reflejan en el agua y que nos muestran la grandeza de
un imperio que se construyó para la eternidad (Debo decir que el vino no es el
mejor, pero estando allí con ese paisaje, se disfruta al máximo)

Antes
de zarpar se arranca con el Templo de
Isis en una isla en medio de Awsan, parece un paraje de fantasía, el culto
a la Diosa era tradición de los antiguos egipcios que iban como
peregrinos a esta isla sagrada una vez al año,
es un sitio bellísimo. Los jeroglíficos
de los templos y las tumbas nos cuentan historias de los dioses, nos hablan de
batallas y de grandes faraones, también nos muestran la forma como los egipcios trasmitieron
y guardaron el conocimiento… que grandeza, que cultura… fueron los egipcios una
civilización superior? Hay algo muy grande, inexplicable, como de otro mundo.
El recorrido
nos lleva a Esna, un pueblo muy feo, donde con excepción de las turistas, todas
las mujeres están cubiertas, se siente la fuerza del islam, allí está el Templo de Edfu, el mejor conservado de
Egipto, dedicado a Horus, Dios con cabeza de halcón… es inspiración para la
escenografía de una película futurista, su fachada es casi desproporcionada, lleno de bajo relieves con inscripciones,
columnas con capiteles de flores y cámaras interiores... fueron necesarios casi
2 siglos para construir este santuario.
La Ruta
llega al Valle de los Reyes morada
eterna de los faraones, sus tumbas incrustadas
en el interior de montañas rocosas, están en el fondo del desierto,
desafortunadamente fueron saqueadas, y poco queda de los tesoros, muebles y
sarcófagos… , los corredores en piedra
están pintados y labrados con imágenes de dioses, con jeroglíficos que nos
muestran el camino a la vida eterna, el cortejo funerario, pero también nos
muestran modas y tendencias de distintos periodos históricos, la época donde
los hombres rapaban completamente sus cabezas, o la época que tanto hombres
como mujeres usaban pelucas; hay por lo
menos 16 tumbas para ver, con 3 o 4 es suficiente, hay mucha gente entrando y
saliendo en estos caminos estrechos para acceder a las tumbas, y es prohibido el uso de cámaras.
Muy cerca de
allí está el Valle de la Diosa Hathor,
con cabeza de vaca, y el templo de
Hatshepusut… con terrazas escalonadas y rampas en una avenida de esfinges y
obeliscos, La reina Hatsheputsut fue amante de las artes y mandó a construir
esta obra que en su tiempo era llamada “sublime de los sublimes”

El crucero
termina en Luxor, antigua Tebas, prueba del glorioso pasado de Egipto,
que fue casi durante 1000 años, una de las grandes capitales del mundo antiguo, allí está el templo de Amon Ra, rey de los dioses... desde el comienzo se ven entradas triunfales, que introducen
a patios con columnas y estatuas monumentales, el diseño nos expone a la luz
incandescente y a penumbras delicadas... nuevamente Ramses II, fue el encargado de terminar esta obra colosal, y tan solo a 3 kilómetros esta Karnak… Impactante, misterioso... entrando por una larga avenida de esfinges de
carneros, se ingresa de nuevo a otro testigo mudo, labrado en piedra, que nos cuenta los momentos más esplendidos
del comienzo de la humanidad… originalmente los templos se comunicaban por una avenida llena de esfinges... cierre con broche de oro. Hoy la ciudad está llena de hoteles, restaurantes y tiene buena vida nocturna, cuenta con un bazar, lleno de tiendas con escencias y artesanias.

Egipto es una experiencia que hay que vivir, un lugar que hay que conocer antes de morir...
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